El mago muestra e infla un globo transparente, y luego, da a examinar una aguja de acero de 45 centímetros de largo, que tiene enhebrado un cordón de lana. Sin dudar, el mago atraviesa lenta y visiblemente la aguja en el globo sin que éste se explote, pasando también el cordón. Al final, el globo intacto se pincha con la aguja y se revienta, demostrando un control total y absoluto por parte del mago. Completo, ahora con una aguja más larga (45 cm), 10 globos transparentes e instrucciones en español.
